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SEJ 2004-02046 /EDUC
¿Qué saben y qué deberían saber de política los alumnos al finalizar la enseñanza obligatoria?
Una investigación sobre educación cívica y formación democrática de la ciudadanía
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Una propuesta conceptual para el desarrollo de la investigación
Uno de los primeros problemas de la investigación era saber sobre qué conceptos o qué estructura conceptual debíamos investigar, ya que la educación para la ciudadanía se ha relacionado con una gran cantidad de conocimientos. Era necesario establecer las estructuras conceptuales básicas para indagar en las representaciones del alumnado y, también, para elaborar secuencias didácticas para su experimentación en la práctica del aula. La revisión de las propuestas nos permitió distinguir la gran diversidad de concepciones que se han dado hasta ahora. Por ejemplo, SEARS (1994) señala las diferencias entre los conceptos relacionados con la ciudadanía en las propuestas curriculares de Estados Unidos y Canadá, al mismo tiempo que destaca la falta de consenso en las definiciones de lo que es un buen ciudadano en las diferentes propuestas curriculares norteamericanas.
Existen trabajos realizados por el Consejo de Europa y por la Unión Europea para definir los conceptos esenciales de la educación por la ciudadanía. Un ejemplo es la propuesta de O’SHEA (2003), otro el trabajo de AUDIGIER (2000) para intentar definir los conceptos y las competencias básicas de la educación democrática de la ciudadanía. A partir de estos trabajos y de otras propuestas curriculares realizadas anteriormente (PAGÈS y SANTISTEBAN, 1994), hemos elaborado un modelo conceptual para indagar los conocimientos del alumnado de 4º de ESO (16 años) y poder tomar decisiones en relación con la Educación para la ciudadanía. Nuestra propuesta se concreta en una estructura conceptual dividida en cinco bloques.
- La pluralidad y la organización social;
- La definición de ciudadanía;
- Los sistemas políticos: estructura y proceso político;
- La cultura política como cultura democrática;
- La cultura cívica para la intervención social.
Para definir los bloques y las estructuras conceptuales han sido importantes las aportaciones de la ciencia política y otros campos de estudio paralelos como la sociología política, ya que esta ciencia social aporta a la Educación para la ciudadanía sus coordenadas conceptuales fundamentales. La propuesta ha sido elaborada a partir de una serie de mapas conceptuales que no se pueden reproducir aquí en su totalidad, pero hemos realizado una síntesis en el siguiente mapa conceptual general de los cinco bloques. Las ciencias sociales actúan como fuente de conocimientos para definir y representar los diferentes conceptos y estructuras.

En cada bloque describimos, analizamos y justificamos los conceptos que forman parte del mismo.
- La pluralidad es lo que da lugar a la necesidad de la política (ARENT, 1997). O’SHEA (2003: 9), por su parte, cree que la diversidad “es un rasgo inherente a la idea de pluralismo y multiculturalismo”. La pluralidad es un concepto central de la teoría política. La pluralidad se concreta en el concepto de diferencia, convivencia y organización social y política. Ésta última dependerá de las representaciones del poder y del conflicto.
- El bloque ciudadanía incluye los conceptos de igualdad ante la ley y libertad, entendida como un derecho y también como un deber: participar e intervenir en la sociedad para mejorarla (CAMPS, 1993, CORTINA, 1997). La ciudadanía es justicia pues define derechos y deberes, es solidaridad para luchar contra las desigualdades en la construcción de la democracia (BILBENY, 1998). La ciudadanía se define también por el concepto de identidad, que se asocia en primer lugar con el de alteridad. La identidad puede asociarse a una condición legal con el Estado, lo que diferencia ciudadanía y extranjería.
- Los sistemas políticos se basan en una determinada concepción de la soberanía. Se diferencian así sistemas de gobierno democráticos y sistemas totalitarios o autoritarios. Los sistemas políticos se traducen en estructuras políticas, que en democracia se justifican a partir del Estado de Derecho. La estructura política se concreta en una administración pública y una estructura territorial del Estado. Por otro lado, el proceso político define la participación política de la ciudadanía en los sistemas políticos, a partir de la representatividad, de un sistema electoral y de un sistema de partidos, que es la base del juego democrático.
- La cultura política se adquiere en un proceso de socialización política que tiene lugar en la familia, en la escuela y a través de los medios de comunicación. El resultado son las ideologías y la representación del cambio político. La opinión pública está mediatizada por la globalización de la información. Se interesa por las políticas públicas (educación, trabajo, medioambiente, etc.), a partir de una determinada representación del estado del bienestar y de la relación entre lo público y lo privado. La cultura política se dirige hacia la acción política, el asociacionismo y la configuración de los movimientos sociales.
- La cultura cívica se basa en la racionalidad y en la responsabilidad, y nos exige la aceptación de los Derechos Humanos como base del compromiso social. Para la solución de problemas sociales debemos formar el pensamiento crítico y creativo. Cada persona tiene la libertad y el deber de plantear alternativas a la realidad social (CORTINA, 1997), así como de transformar sus prejuicios en juicios coherentes (ARENDT, 1997; BILBENY, 1998). La comunicación y la resolución de conflictos son parte esencial de la cultura cívica, que tiene como última finalidad la intervención social para mejorar la convivencia.
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